THE TRENDING TOPIC, ASTROTURFING, FRAMING… Y OTRAS YERBAS
Por V.L.M.
Para afrontar este desgraciado presente
visualizo como dos tareas pendientes:
Primero diagnosticar correctamente (a qué, a quiénes debemos enfrenta, y cómo y con qué lo
haremos), y…
Segundo, en caso de encontrar “la madre del borrego”, imaginar y delinear una propuesta de
salvataje para recuperar la PATRIA y devolver la dignidad a nuestro pueblo,
esas que día a día la cipaya y perversa gestión del psicópata mitómano, hoy
presidente, ejecuta con frialdad y una saña nunca antes vista ni vivida.
Entonces comienzo por intentar descular este insoportable presente político-social hecho fenómeno cultural, y para eso voy a hurgar en investigaciones, trabajos y opiniones que realizan sobre estos temas, varios entendidos tratando de encontrar explicaciones más o menos lógicas, pero fundamentalmente que no atenten la racionalidad.
Cuando hago referencia a lo cultural describo la batalla que está en plena ejecución (aunque algunos se opongan a llamarla así, o nieguen su existencia aferrados al valor o la representación simbólica de los términos), y se viene desarrollando no solo en nuestro medio (país) sino a nivel global.
La posterior aparición del fenómeno de la redes
sociales también controladas por poderosos grupos y corporaciones a nivel
planetario, que hacen fortunas negociando operaciones políticas en cada país
con mafias de la comunicación en el orden local, cambiaron los escenarios multiplicándolos y complejizando el modo de seguimiento para
poder enfrentar a cada uno de ellos.
Veamos:
Ejemplo 1
En
su nota “Cristina chorra” (titulo
alterado del original) Mariano
Quiroga sostiene: “No es una
opinión; no es un insulto. Es un marco; un framing (encuadre o presentación
de la información buscando que influya en la interpretación y la percepción que
las personas tengan en este caso de la señalada).
Encapsula tres operaciones:
1) Acusación moral,
2) Busca la despolitización y
3) La simplificación emocional.
Es breve, sonora, viral. Se instala no
porque sea verdadera, sino porque es repetible y genera reacción Es una
estrategia. Es una operación sistemática, estudiada, financiada y viralizada.
Trabajan con palabras que provocaban miedo, bronca, empatía o rechazo. Buscan
imposibilitar toda otra lectura. Hacen sentir que no importa lo que hizo, algo
raro hay. Instalan la duda como sentido común.
En dicho artículo periodístico publicado en su
portal “Multiviral”, Quiroga definió las principales características de este
nuevo fenómeno que tiene como eje de operaciones las redes sociales y que es
muy bien aprovechado por la movida “libertaria” con su jefe Milei a la cabeza
quien valiéndose de las ventajosas características del fenómeno, participó de
la estafa $libra con total impunidad. Este es el más claro ejemplo para lo que
se puede leer a continuación.
Veamos: “El
mileismo –dice Quiroga no es un
partido; es una tribu digital (que no deja de lado lo mediático agregaría
yo), una comunidad que juega con lo
emocional y necesita enemigos para existir. No explican nada, solo etiquetan
para destruir todo (“Cristina chorra”, “kuka”, “ñoqui”, “planero”, “zurdo”, “la
casta”); no dialogan, gritan (Lemoine,
Mariana Brey); no debaten, viralizan; poco les importan los datos, priorizan el
impacto.
Detrás de
cuentas anónimas hay redes coordinadas, influencers pagos y operadores de “bots”
(robot que imitan el comportamiento humano a través de IA) quienes se encargan
de caricaturizar y ridiculizar a los
adversarios hasta transformarlos en “memes”, suerte que corre también toda
situación compleja en términos sociales para quitarle valor e importancia. Se
burlan de la política y definen al Estado como una estafa. Así a lo común y
cotidiano lo transforman en amenaza. Aprovechando los nuevos recursos
tecnológicos (redes sociales como Tic Toc; Facebook; Twitter, -que operan sin control ni regulación legal alguna- y sabiendo que los algoritmos ayudan, se
valen de estas ventajas. Conocen que youtube prioriza contenidos conspirativos;
tic toc favorece la repetición emocional,
facebook premia el conflicto y twitter convierte cada trending topic (tema
del momento) en un trinchera.
Todo esto
hace posible cualquier manipulación ya que bajo la apariencia de espontaneidad
y de ser la “voz del pueblo” pasan a ser lo que llaman “astroturfing” (que sirven para instalar reseñas ilusorias en falsas
campañas digitales de base).
El objetivo principal pasa por no construir nada y por el contrario, destruir todo; que se vea más lo que divide. A su vez buscan generar “burbujas de opinión” con el fin de conseguir agentes multiplicadores – que abundan en las redes facilitado por el uso de celulares, y por lo general son bastante ignorantes- disparando la radicalización. No se discuten ideas, se disparan “etiquetas”.
Según el autor: Un reciente estudio demostró que las
fake news se difunden un 70% más rápido que las noticias verdaderas, y llegan a
más personas. ¿Por qué? Porque las mentiras apelan al miedo, la indignación, la
sorpresa. El autor
recuerda que “Esta técnica no es nueva. Joseph Goebbels, ministro
de propaganda nazi, ya advertía que una mentira repetida mil veces se convierte
en verdad.”
Quiroga recurrió a varios ejemplos, entre ellos el de Frank Luntz, asesor del Partido Republicano y pionero del framing político, quien explicó sin rodeos: “No importa lo que digas, importa lo que la gente escucha.” Pone como ejemplo el cambio de orden en las palabra: En vez de “cambio climático”, se utiliza “clima cambiante” desvalorizando como trágica una realidad que afecta a la humanidad globalmente producto de la descontrolada explotación de recursos y la utilización de tecnologías contaminantes que de manera permanente hace el insaciable capitalismo occidental, y que de esta forma busca prolongar en el tiempo sus nefastas acciones.
Milei,
con su brutal y perversa estupidez se refiere al “derecho empresario de contaminar las aguas de los ríos” sacando de
la galera el argumento de negar la propiedad social del recurso otorgándole a los “privados” un derecho
inexistente.
Otro
rescate que utilizó es el de Steve Bannon, estratega
de Trump, quién llevó al extremo la metodología
con su teoría de “flood the zone with shit” (inundar la zona con mierda o inundar el
espacio público de contenido tóxico, basura) para que la verdad no tenga lugar. Crear tanto ruido emocional que el
adversario no pueda responder sin quedar atrapado en el propio marco de basura.
Luego
toma el ejemplo de Jaime Durán Barba quien perfeccionó esta estrategia para
América Latina. Él no cree en la política
como espacio racional de ideas -señala, sino
como espectáculo de emociones. Sostiene que la gente vota “lo que siente”, no
lo que piensa. Por eso impuso una comunicación basada en slogans como “sí, se
puede” o “el cambio”, sin contenido, pero con efecto emocional. Su tesis es
clara: no se gana convenciendo, se gana emocionando.
Ejemplo 2
En
un artículo reproducido en este blog (“La mosca Testaruda”) el 26/01/2026
desarrollado originalmente por el compañero Roberto Candelaresi en su blog
“Agenda Abierta” y que tituló “EL TECNO LIBERALISMO APLICADO” (artículo cuya
lectura recomiendo), hace mención a “una amalgama del discurso de la subjetividad
neoliberal con lo tecnológico-digital que impregna todo lo cotidiano. Esta discursividad (de mucha eficacia) –manifiesta, desplaza el ámbito de resolución de lo social, desde lo político hacia
lo tecnocrático.
Rescato este párrafo porque
es ahí donde aparece, según mi entender, la clave, el meollo de la cuestión que
aquí intento abordar.
¿Puede un debate centralizarse en lo tecnocrático desplazando a la
política en cualquier intento de búsqueda de soluciones a problemáticas
sociales emergentes de decisiones políticas? Que se centralice en lo
tecnocrático ¿no parte de una decisión política?
Perón ejemplificaba con mucha sabiduría esta cuestión: “Si queres diluir la búsqueda de una
solución para un acuciante problema social, arma una comisión (tecnocracia
en estado puro) y la solución se
desvanecerá con el correr del tiempo y los estudios.”
MARIANO QUIROGA PROPONE
Entonces, ¿cómo se responde? ¿Qué
hacemos frente a una maquinaria que no busca debatir, sino imponer sentido?
Primero, dejar de responder en el marco del adversario. No
decir “Cristina no es chorra”. Decir “Cristina es la que garantizó que mi
abuela se opere gratis”. Desmarcarse. Reencuadrar. Cambiar el eje.
Segundo, construir nuestro propio lenguaje. Crear palabras
propias: “Patria tecnológica”, “Argentina humana”, “trabajo soberano”. Contar
historias. Humanizar. Emocionar también. Porque si la derecha gana con
emociones, no la vamos a derrotar solo con estadísticas.
Tercero, formar militancia digital. No alcanza con tener
razón. Hay que saber comunicarla. Disputar el algoritmo. Pensar piezas,
contenidos, relatos que emocionen y convenzan. Que no solo reaccionen, sino
propongan.
Y por último, comprender que esto no es solo comunicación. Es una disputa por el sentido común. Por lo que se puede decir, imaginar, desear. La etiqueta “Cristina chorra”, “kuka” son solo puntas de un iceberg, de un modelo que quiere que odiemos la política, que rechacemos lo público, que desconfiemos del otro.
Entonces se trata de defender la
posibilidad misma de pensar distinto. De tener memoria, justicia, futuro. Se
trata de recuperar las palabras. Y con ellas, la dignidad de nombrar nuestro
país con esperanza y no con odio.
COROLARIO
Planteada
la situación en los términos anteriores e independientemente de las posibles
soluciones en formato contrataque que propone Quiroga, el cuadro por el que
atraviesa nuestra sociedad en su conjunto es, hoy por hoy, harto complejo en
términos políticos por las razones que
paso a detallar:
1.-
El descalabro institucional que produjo el mileismo en solo 2 años y al solo
fin de generar situaciones anárquicas que habilitaron la posibilidad de obtener
más rápidos beneficios a los poderosos
de siempre en desmedro del resto de la sociedad, hoy es una triste realidad. El
dilema es saber ¿cómo se revierte esto?
2.-
El kirchnerismo en términos políticos, es resistido socialmente en tanto
muestra con sus internas las mismas miserias politiqueras y rosqueriles que
muestra todo el arco políticos nacional afectado por un síndrome cuyos síntomas
lo desnudan: a) “¿Y pa’ mi cuanto hay? b) ¿Que lugar –o cargo- me corresponde? ¡Porque
si no me voy pal frente!!! c) Mis urgencias (como las de mis votantes) no
esperan.
Esto
no hace otra cosa que mostrar el grado de enfermedad por deterioro moral que
existe en una dirigencia politiquera totalmente corrompida a la vez que desnuda
la degradación a la que arrastraron la actividad política sumiéndola en una
simple parodia.
3.-Lo
que queda del movimiento peronista permanece inmóvil al estar acéfalo por falta
de conducción.
4.-
La PATRIA sigue siendo desmenbrada y sus riquezas y recursos naturales rifados
mientras es acompañada por una pasividad social un tanto exasperante, mezcla de
temor a las brutales represiones con las que acompaña sus psicóticas decisiones
el gobierno mileista y la falta de organización y conducción política para una
reacción.
5.-No
se trabaja, y por ende no se conoce proyecto alternativo al anarco-liberal
vigente.
5.-
Nada es posible con una justicia corrompida hasta el tuétano.
6.-
El poder legislativo cubre sus funciones con risible actuaciones parlamentarias
por parte de legisladores que en el caso de LLA desnuda brutal ignorancia y en
la denominada oposición tratando de mostrar erudición frente a cabeza de termos
que tienen bien en claro que están ahí para cumplir las órdenes del psicópata
y/o de su hermana coimera.
EL PANORAMA POLÍTICO A FUTURO SE ENSOMBRECE CADA VEZ MÁS Y UNA SOCIEDAD EN TOTAL ESTADO DE INDEFENSIÓN, QUE TIENE ANULADA SU CAPACIDAD DE REACCIÓN, ESPERA CON RESIGNACIÓN UN FINAL QUE INTUYE TRÁGICO CON EXASPERANTE RESIGNACIÓN.




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