El mundo estaba en llamas y nadie podía salvarnos más que la verdad. Pero la verdad llegó cansada, con la voz gastada de tanto gritar en el desierto. (Adaptación de la canción de…) Chris Isaak Por María Belén Minué (Para el Profe Silvio Torres) Juego Perverso, la canción de Chris Isaak, deja de ser solo una canción de amor. Ya no habla solo de un cuerpo que desea a otro, sino de una herida más grande: se vuelve metáfora política y existencial, cruzada por las vivencias de compañeros que, como Sílvio Torres, dedicaron su vida a transmitir la verdad. Es extraño lo que el deseo hace con la gente tonta, y también con la gente buena: creer que alcanza con amar la patria, con escribir libros, con dar clases, con sostener la historia con las manos desnudas. Nunca soñamos que íbamos a amar así a la memoria. Y nunca soñamos que íbamos a perderla de esta manera. Qué juego perverso nos hicieron jugar: Hacernos creer que la historia importaba, que los relatos valían, que los l...
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