17 DE OCTUBRE DE 1945.
ETERNO SÍMBOLO Y BANDERA DE LUCHA PARA
EL VERDADERO PUEBLO
QUE CONSERVA EN SUS ENTRAÑAS
EL DESEO DE RECONQUISTAR LA PATRIA
Y VIVIRLA DE UNA MANERA
JUSTA, LIBRE Y SOBERANA.
Quien no entiende y no siente la PATRIA, y tampoco siente ni entiende el día de la Bandera, jamás podrá entender que significa PUEBLO, como tampoco sentir qué es y qué representa el PERONISMO COMO BANDERA.
PATRIA es PUEBLO y Pueblo es PERONISMO porque es el único movimiento Nacional que sabe cómo hacerla grande, libre y soberana y sabe cómo hacer a su pueblo feliz.
Gustavo F. J. Cirigliano nos aleccionaba en el prólogo de un trabajo mío: “Perón definió con rigor que «la esencia del hombre argentino es la justicia social» de donde podemos concluir que no habiendo justicia social no existe el hombre argentino. Dramática comprobación: carecemos de esencia.”
Cuando escribo pueblo, no hago una referencia genérica ni a cualquier pueblo. Identifico como PUEBLO a ese sector social de mi Patria, conocido como popular, conformado por las clases bajas, la plebe, hombres y mujeres a las que peyorativamente las clases sociales privilegiadas denominan “gentuza común y ordinaria” pero que Evita transformó aquellos supuestos calificativos despectivos en reconocidos y honrosos emblemas identitarios: “Mis grasitas, los descamisados”.
Entonces se hace difícil imaginar que los miembros de esas clases sociales privilegiadas a las que hoy por hoy vuelve a beneficiar Milei con sus políticas favorecedoras en nombre de la libertad y en defensa de la “propiedad privada” por ejemplo, entiendan alguna vez el sentido profundo de cualquier épica con perfume a popular, y menos que la asocien con PATRIA. Con la formación eurocéntrica ocupando todo su espacio mental, dificilmente lo puedan hacer.
Como bien advirtió en su momento Rodolfo Kusch, el señalamiento de Borges que “El Martín Fierro no cumple con el metro heroico, el manejo servicial de los dioses, o con la destacada situación política de los héroes como ocurría con la epopeya antigua” pierde sentido en razón de que en ocasiones la erudición es mala consejera para entender al pueblo. Se es erudito con las cosas que se saben, pero no sirve para las cosas que no se saben por provenir del vulgo; simplemente porque no se la entiende” –decía el recordado y brillante antropólogo.
“Quizá –seguía
Kuch, el problema en este caso esté en dónde poner la
toldería. José Hernández la puso entre
los indios de la Pampa; Borges seguramente en las bibliotecas de Londres o
Ginebra.”
Solo así se entiende el desconocimiento o la negación de nuestros propios Aquiles (¡Y tenemos pa’ repartir!): Güemes, Artigas, Dorrego, Rosas, Facundo Quiroga, Nazario Benavides, El “Chacho” Peñaloza, Felipe Varela (el “Quijote de los Andes, como antes Chelemín fue el “Tigre” de esos páramos), López Jordán, Irigoyen, Perón.
Evidentemente hasta hoy, la Patria sigue dividida entre José Hernández y Borges (como sostengo en uno de mis trabajos). Lo grave es que uno de los bando siguió firme en su perverso propósito. Decidido está a borrar toda posibilidad de respetar el pensar ajeno, disentir, discutir y desde las diferencias elaborar proyectos beneficiosos para el común, para la PATRIA QUE ES NUESTRA CASA COMÚN.
En síntesis y en términos muchísimos más mediocres, solo así se puede entender lo que ahora socialmente se está dando y que algunos llaman “Batalla Cultural” donde la disputa es por ver quién supera los máximos de ignorancia.
Nuestro pueblo siempre siguió a quienes lo escucharon, comprendieron sus simples necesidades y encarnaron sus demandas de justicia y dignidad para sus vidas; el resto social prefirió a los “fantásticos” héroes foráneos de allende los mares (aunque en algunos casos sean saqueadores y villanos).
Dicho lo anterior, difícilmente alguna vez el lumpenaje clasemediero que llegó ahí por deformación cultural, pueda entender el significado y sentido de un pensar propio; porque lo propio le resulte diferente, y lo independiente molesto. Me refiero a ese pensar y sentir que genera capacidad de autodeterminación por pensamiento crítico. Soy porque estoy; esta es mi tierra y los que están a mi lado son mi pueblo. La patria no es el otro; LA PATRIA SOMOS NOSOTROS. El Movimiento Peronista no tiene jefe ni jefa, tiene líderes y conductores. Los jefes son para las mafias.
Ahora bien; el que fue educado mirando hacia afuera, difícilmente mire hacia dentro de su patria, mire su riqueza interior y la riqueza humana que atesora su pueblo. Por eso nunca entendió (por esa mala educación familiar, social, o lo que sea) el significado político de que cualquier mejora personal que en algún momento le toca disfrutar y a la que llaman “movilidad social ascendentes” es fruto de un esfuerzo comunitario. El utilitarismo los hizo conformarse con aquello que “a caballo regalao no se le miran los dientes”. O le resultó más fácil y cómodo que sean otros quienes piensen y determinen él.
Mientras los poderosos niegan y le quitan valor al pensamiento y al sentimiento popular, ellos disfrutan de esa haraganería facilitada por la falsa erudición liberal y los individualismos meritocráticos que solo les permite entender que la vida es para los “picaros” y los “vivos” y que simple y burdamente se trata de hacer buenos y rentables negocios y cerrar su triste existencia con el burdo y mediocre grito de: “Viva la libertad carajo”.
El 17 de octubre de 1945 fue un acontecimiento gestado por el propio pueblo criollo que detecto que tenía un líder y que ese era el momento de cambiar el rumbo de la historia.
Para nada fue un hecho “casual y fortuito” según el entender de un “erudito intelectual liberal de izquierda”. Ahí radica el inconmensurable valor de aquella gesta histórica.
Fue un milagro divinamente terrenal decidido y protagonizado por el propio pueblo Argentino.
ENTONCES:
PERÓN FUE PERÓN POR DECISIÓN DE NUESTRO PUEBLO.
A PESAR DE LAS BOMBAS, DE LOS FUSILAMIENTO, DE LOS COMPAÑEROS MUERTOS Y LOS COMPATRIOTAS DESAPARECIDOS, EL PERONISMO NO FUE VENCIDO; SIGUE VIVO EN EL CORAZÓN DEL PUEBLO HUMILDE.
PORQUE ES ESE PUEBLO EL QUE SIEMPRE PUSO EL PECHO Y EL CUERPO EN CADA GESTA ÉPICA.
PORQUE ESE PUEBLO HUMILDE DECIDIÓ SER PERONISTA Y YA NO CREE NI EN LA PARTIDOCRACIA NI EN LOS QUE DICEN SER SUS “DIRIGENTES”; SIN QUE NADIE LOS HAYA ELEGIDO.
EL PERONISMO AHORA ES PATRIA, NUESTRA PATRIA; Y JUNTO A SU PUEBLO ESPERAN; INTRANQUILOS POR LAS PENURIAS A QUE ES SOMETIDO DIARIAMENTE, PERO MANSOS; ESPERANDO EL MOMENTO DE VER COLMADA SU PACIENCIA Y LLEGADO ESE INSTANTE, HACER TRONAR EL ESCARMIENTO.
V.L.M.


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