EL CASO “BALBASTRO” Y EL PODER DE LOS MEDIOS.
LA MOSCA TESTARUDA
Al
llegarme el dato en modo información volvieron a mi mente las imágenes de aquel
fabuloso experimento televisivo porque en aquel momento me sorprendió. Como
hombre de medios –trabajaba yo en ese momento en Radio Nacional en una
experiencia de alternativa educativa que titulé “Los Locos Bajitos”, programa radial realizado integrante por niños-,
y por lo que veía y escuchaba, era otro
intento en medios de renovar propuestas. No eran muchas las experiencias innovadoras que se podían
escuchar tanto en radio (una excepción fue Radio Bangkok en la Rock & Pop
conducido por Lalo Mir, Boby Flores y Douglas Vinci –Carlos Masoch-) como ver
en TV.
Me
voy a referir a un programa de TV que vi en todas sus emisiones.
6 DE NOVIEMBRE
DE 1988: Día en que la televisión argentina INVENTO un escritor y puso en jaque
a la crítica cultural
(así me llego como noticia).
Y
fue allí que recordé que a finales de aquellos años “80” del siglo pasado
apareció en Canal 13 un programa con un formato muy novedoso en materia de
presentación, manejo de imágenes y para
redondear con un contenido muy inteligente. Se emitía los domingos a
última hora y por lo novedoso tuvo mucha repercusión dentro de determinado
target de teleaudiencia.
Se
llamaba EL MONITOR ARGENTINO.
La
experiencia en sí mismo, y para la época, mostraba un alarde de edición en
cuestiones de imágenes y sonido. Se debe recordar que eran épocas donde, tanto
en radio como en TV, todo era analógico
y por consiguiente muy artesanal (lo
digital no había llegado todavía). Por aquellos años no solo bastaba la
creatividad para tratar de imponer un producto, sino que había que agudizar el ingenio y dedicar
muchas horas de trabajo para, en el caso de la televisión, editar imagen y
sonido. Eran tiempos de trabajo de edición con video grabadoras U-matic.
Lo
anterior resalta aun más la calidad y la labor que demandó aquella propuesta.
Lo
importante de todo este relato es mostrar que la manipulación mediática no es
algo nuevo sino que viene desde la creación de los medios de comunicación e
información pública.
Rescatada
aquella experiencia por https://mendozaantigua.blogspot.com/2020/11
y que por suerte me llegó, uno logra tener una herramienta documental para
mostrar y entender de algún modo más y mejor ese fenómeno con el cuál los
medios hegemónicos vienen operando sobre la sociedad desde hace muchísimos años
y que, con la aparición de internet, algo que fue incorporado como innovación tecnológica
–telefonía celular por caso- a la vida
cotidiana por nuestra sociedad, facilitó la aparición de la redes sociales, elemento
que fue muy bien aprovechado por los sectores de poder económico y del cual se
colgaron mediocres propuestas políticas como el macri-meleismo para hacer de
las suya. Unieron ambas herramientas (medios y redes) y se sirvieron de ellas
para hacer posible este desgraciado presente.
Pero
recordemos aquel ejemplo:
EL CASO
BALBASTRO.
“Ese domingo el
programa EL MONITOR ARGENTINO, emitido por canal 13 y conducido por el ya
fallecido Jorge Dorio y Martín Caparrós, dedicó su emisión a la memoria de un supuesto escritor
olvidado: José Máximo Balbastro.
La presentación
fue tan convincente que generó un fenómeno cultural inmediato: Reseñas en
diarios, debates televisivos y lectores desesperados por conseguir sus libros.
Pero había un detalle crucial: Balbastro no existía (muy similar al invento utilizado mediáticamente para deteriorar la imagen del gobierno nacional de CFK y donde “creativamente” aparecieron venezolanos-iraníes que entraron por una imaginaria claraboya inexistente en el baño de un Dto. de una propiedad horizontal para “asesinar” al muerto que ya había decido suicidarse: El Fiscal Nisman).
VOLVIENDO
AL “MONITOR”.
El programa
presentó a Balbastro como un autor nacido en 1896 y fallecido el 1 de julio de
1974, el mismo día que había fallecido Juan Domingo Perón, lo que habría
eclipsado su muerte. Los conductores en su narrativa le atribuyeron simpatías
comunistas, un exilio en parís y dos obras ficticias: “Las Barricadas del
sudor” y “A la sombra de otros soles”.
Consiguieron -en
un alarde de producción-, que figuras como Luis Alberto Spinetta, Federico
Storani y Jorge Luis Borges (mediante ediciones de archivos) aparecieran
elogiando su legado.
La imagen del
escritor, en realidad no era otra cosa que una foto poco conocida del cineasta
Luis Buñuel, y los dichos en las entrevistas fueron armados con fragmentos
manipulados de testimonios sobre otros autores que los mencionados habían
realizados.
Al día
siguiente, las librerías porteñas se llenaron de lectores buscando sus obras.
Diarios publicaron biografías falsas basadas en lo dicho en el programa, y
cuatro canales dedicaron segmentos a debatir su influencia.
El domingo
siguiente, Dorio y Caparros revelaron el engaño. Para justificarlos dijeron que
el episodio había sido un experimento para demostrar el poder de los medios en
ese constante moldear la opinión pública que desde siempre llevan adelante.
La revelación
provocó un escándalo al punto que el editor de cultura de un diario prestigioso
perdió su puesto y no pocos periodistas quedaron expuestos.
El año anterior,
el cineasta Carlos Sorin había estrenado el film “La era del ñandú”, una falsa
biografía sobre un científico que supuestamente había descubierto una droga
rejuvenecedora en los años 50.
El caso
Balbastro se convirtió en un hito de la televisión argentina, anticipándose a
los actuales debates sobre fake news, posverdad que día a día entregan
evidencias que habilitan el incremento de la hasta cierto punto, poca
credibilidad mediática todavía existente, aun siendo muy usado como recurso en
la actualidad, hecho que haría desconfiar hasta al más idiota..
LA VIGENCIA DE
LO NO RESUELTO
Lo
contado como anécdota aleccionadora anteriormente nunca fue tenido en cuenta ni
en términos educativos; menos culturales.
El tiempo pasó -37 años-, y después de aquella experiencia, es más que evidente que aquel ensayo didáctico de nada sirvió. La fabricación de pos verdades (o el “mentíme que me gusta” = a “compro cualquier verdura mediática”) siguió en pleno auge. Junto a ello se instaló el amor y apego generalizado por “la ley del menor esfuerzo”. Se instaló naturalmente eso de que “no era ni es necesario pensar de manera crítica porque los medios y sus comunicadores te dan todo pensado, elaborado y criticado por ellos para evitarte cualquier desgaste energético.”
El
ritual educativo viene preparando a los materiales humanos -sus víctimas- desde
hace un siglo y los individuos salen de los establecimientos educativos
preparados para repetir todo como cierto (aunque sean estupideces); luego serán
premiados si son los mejores repetidores
de supuestas “verdades ajenas”. Esto allanó el camino a los medios en
esa tarea y solo les alcanzó con crear pos verdades para instalar en el
inconsciente colectivo insinuado por Carl Jung las más variadas y dañinas idioteces en términos sociales.
No
hay incomprensión ni “cambio de contexto” alguno en estas reflexiones
personales; de ningún tipo.
Cuesta
encontrar explicación (aunque las hay, realizadas por “sesudos progres” -y para
todos los gusto- para entender lo que se vive como lamentable y caótica
experiencia social donde reina la incomprensión y el aflorar de los más bajos,
perversos y agresivos instintos donde
prevalece el sentimiento ODIO.
Sostengo
esto simplemente porque la sociedad vivió en repetidas oportunidades anteriores
nefasta experiencias muy similares. Quizá los medios de comunicación y las redes sociales
ganaron esa batalla cultural al haber borrado de la memoria colectiva historias
pasadas consiguiendo así instalar esa supina ignorancia generalizada con el
consiguiente avance de la mediocridad en lo social que hoy reina muy oronda y
permite vender y comprar cualquier basura..
Sumarle
al hartazgo que vienen despertando en nuestra sociedad las nulas propuestas
políticas opositoras en los últimos 15 años, la falta de imaginación y
creatividad de la que dan muestras a diario, es lo único que nos queda como modo
de entender el espíritu sado masoquista que rige a una parte importante de
nuestra sociedad para elegir nefastos gobernantes a la hora de votar.
Algunos
mensajes gráficos que aparecen en las redes, dicen y señalan más y mejor ciertas brutalidades que nos negamos a ver; y lo hacen
sin tanta explicación. Si no se los entiende, me refiero a esos que abajo aparecen,
también eso servirá para corroborar lo que aquí se manifiesta; la torpeza junto
a la ignorancia se están desnudando y mostrando obscena e impúdicamente ante
una sociedad anestesiada, y hasta como
un sesgo virtuoso de la nueva realidad social libertaria que un psicópata cipayo
pretende instalar. Superaron todos los límites, fenómeno nunca antes visto y
menos conocido en nuestro querido país.
Pero
a la vez, el oxímoron más patético que hoy nos toca presenciar es la escena
donde un verso es recitado como letanía cada vez que se aproxima un 12 de
octubre, por gente “bien” intercambiando opiniones con gente de la “progresía” en contra de la conquista y colonización
española; mientras –como nuevos
colonizados- llevan a sus hijos a la “fiestita
de Halloween”.
V.L.M.













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